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Atención y conciencia plena de los sentidos:

por José Aguilar Mondéjar

“Demuestran por primera vez en laboratorio que la realidad no existe”. Hace unos días me sorprendía este titular en la prensa nacional. En el desarrollo de la noticia recogen un estudio de Física Cuántica que “acaba de demostrar que la naturaleza misma de la realidad no es objetiva, sino que depende de quién esté mirando”. La Física Cuántica no es objetivo de esta página, y mis conocimientos en esta área son muy escasos, o más bien inexistentes. Para los que puedan estar interesados, dejo enlace de esta publicación al final del artículo.

Aunque el estudio tiene una interpretación más allá del titular, como suele ocurrir, me sirvió para traer a mi mente un tema muy interesante al que se han dedicado muchos filósofos, físicos, fisiólogos y psicólogos, principalmente. ¿Lo que percibimos es la realidad? ¿Existe realmente lo que no se percibe? ¿Cómo construimos la realidad en nuestro cerebro a partir de lo percibido por nuestros sentidos? Son cuestiones que dan para mucho, pero no es este el momento de entrar en detalle.

Esto hizo que recordase una actividad o herramienta en la que se trabaja la atención y la percepción, que aprendí y experimenté en diferentes versiones, con algunas modificaciones en la tarea y en el enfoque de los objetivos del ejercicio. Unos días más tarde propuse a unos deportistas realizarla, simplificándola al máximo, reportando varios de ellos muy buenos comentarios sobre la actividad, y lo que les había aportado. Así que he decidido publicarla aquí, para aquellos que quieran probarla a nivel personal, o para utilizarla con determinados alumnos a los que consideren que les puede venir bien.

 

Enfoques de la actividad

Aunque podríamos enfocarla para trabajar la atención selectiva, modelos de filtro, activación consciente y automática, etc., o como una actividad de conciencia plena o “estar presente”, muy de moda en estos días (y en realidad también hace cientos de años), prefiero que simplemente intentes percibir el máximo de detalles durante el ejercicio. Todo lo demás estará implícito en la tarea, y obtendremos los beneficios más interesantes.


Ejercicio de atención y conciencia plena de los sentidos

El ejercicio consta de cinco tareas de unos cinco minutos aproximadamente cada una, y otra tarea de análisis final del ejercicio. Puedes realizarlas en diferentes momentos de un mismo día, una tarea cada día, o cualquier otra configuración. Y por supuesto, puedes repetirlo las veces que te apetezca.

Eso sí, es preferible no realizar las tareas seguidas, dejando un descanso entre cada una, ya que nuestra capacidad de mantener la atención es limitada, como bien muestran numerosos estudios. Y, sobre todo, porque se trata de disfrutar, percibir y sentir al máximo. Cada una de las tareas se centra en uno de los cinco sentidos. El orden de ejecución es libre, no necesariamente en el que expongo a continuación.

 

Descripción de las tareas con cada uno de los sentidos

Vista

Durante los cinco minutos de la tarea, trata de captar el máximo de información visual posible. Si la realizas paseando o sentado en una zona exterior, mejor. Pero también puedes descubrir mucho incluso en tu habitación.

Presta atención a lo que te rodea, a los mínimos detalles que encuentres en los objetos, personas, situaciones… Percibe formas, colores, tamaños, movimientos, Juega con tu visión. Recréate en todos los rincones a los que puedas llegar, enfoca a los detalles, y también a las escenas, ampliando tu campo de visión.

Oído

Percibe los diferentes sonidos que te llegan, tanto si identificas visualmente su origen, como si no. De dónde viene, qué es, intensidad, musicalidad, distancia, etc. igual que con la vista, enfoca a los detalles (instrumentos), o a la escena (sinfonía).

Olfato

Esnifa la realidad que te rodea, descubriendo todos los aromas que pasan muchas veces desapercibidos. Identifica, calibra intensidades, procedencia, matices, etc.

atención olfato

Gusto

Saborea lo que te lleves a la boca intentando descomponer cada uno de los componentes, como un experto catador. Encuentra cada uno de los detalles y disfruta del sabor armónico de sus elementos. Y si no estás comiendo o bebiendo, pasa tu lengua por los labios y trata de percibir la información que te puede trasmitir.

Tacto

Experimenta todas las sensaciones e información que puede darte este sentido. Mucho más allá de lo que percibimos al tocar algo, como la dureza o textura de las cosas, este sentido nos permite captar a través de nuestro cuerpo (somatosensación) temperatura, presión, peso, equilibrio, dolor e incluso percepción propia del movimiento e intenciones de movimiento de personas u objetos que están en contacto con nosotros, como muchos artistas marciales y deportistas han experimentado y entrenado, unas veces de manera consciente y otras totalmente inconsciente.

Aunque, en ocasiones, asociamos esta información con otros sentidos secundarios, que en realidad parten del sentido principal del tacto, como propiocepción, nocicepción, termocepción o equilibriocepción.

Momentos donde el tacto juega un papel importante en nuestra práctica de artes marciales

Algunas consideraciones sobre la realización del ejercicio

A mayor práctica de este ejercicio, mayor riqueza en la información percibida conscientemente. No te obsesiones con la cantidad de detalles que percibes, solo activa y mantén tu foco atencional en la percepción por el canal seleccionado.

Aunque puedes hacerlo si lo deseas, no es necesario que anules otros sentidos para potenciar el que estás trabajando, como cerrar los ojos para escuchar más, ya que el propio proceso de atención se encargará de atenuar los sentidos que no son prioritarios, para procesar la información objetivo.

Tres monos sabios: Ver, Oír, Callar
Una de las interpretaciones más conocidas que se les da a los “Tres Monos Sabios” de Hidari Jingorō (1594-1634) «No ver el Mal, no escuchar el Mal y no decir el Mal»; tuvo su origen en la traducción del código moral chino del santai, la filosofía que promulgaba el uso de los sentidos en la observación cercana del mundo observable.

Antes de comenzar la tarea atencional/perceptiva, respira un par de veces como mínimo, de manera suave, profunda y continua. Esto permitirá un estado mental más productivo para el ejercicio.

Tampoco es necesario que controles el tiempo de duración, ya que este no es determinante si haces tres o seis minutos. Si quieres puedes poner una alarma en el móvil o cualquier otro sistema que te ayude. Con la práctica, también nos sentiremos más cómodos durante más tiempo realizando la actividad.

Una variante muy interesante, sobre todo cuando ya se ha conseguido algo de práctica con estas tareas, es programar varias alarmas al día en la agenda del móvil para que nos avisen de la realización de una tarea con uno de los sentidos, e incorporar esta atención especial dentro de nuestras otras tareas cotidianas, en lugar de elegir los momentos y espacios más apropiados y libres de ocupaciones.

Tarea final de análisis

Ahora es momento de pensar sobre lo experimentado, sobre la información captada, sobre lo que pasa muchas veces desapercibido, sobre la capacidad de procesar información a través de los sentidos y la utilidad en tu vida diaria, también en la práctica de artes marciales o deportes ¿Qué sentido te ha aportado más? ¿Con cuál te has sentido más cómodo? ¿Cuáles te han aportado menos o incomodado más? ¿Qué has descubierto?


Y una tarea extra para los que quieran exprimir más el ejercicio

Por la noche, antes de dormir, o en cualquier otro momento que te apetezca, dedica unos minutos a rememorar todo lo que puedas de lo percibido en las tareas con los sentidos. El hecho de que haya sido una tarea con atención y conciencia plena, facilitará que nuestra memoria registre mayor información.

Será más interesante si, en lugar de ir enumerando cada una de las cosas que recuerdas haber percibido, vuelves a vivirlas. Trata de visualizar las imágenes captadas por la vista, escuchar los sonidos, oler, sentir, saborear…

Hay estudios que muestran también que, si nuestro estado mental en el momento de recordar es similar al que teníamos en el momento de captar la información, aumenta la cantidad de elementos que somos capaces de recuperar de la memoria. Por ello, haz un par de respiraciones antes de comenzar también esta tarea extra.

Bueno, espero que esta herramienta os sea útil. Dejo el link de la noticia con la que he iniciado el artículo, y me hizo recuperar en un momento apropiado esta actividad para adaptarla en un ejercicio para los jugadores del equipo Molina Basket, y que ahora comparto aquí.

Y es que, como dice Oogway en Kung Fu Panda:

“no existen los accidentes”.

https://www.abc.es/ciencia/abci-demuestran-laboratorio-realidad-objetiva-no-existe-201903041518_noticia.html

Y una recomendación de libro interesante para los que quieran profundizar algo más en la atención desde el ámbito de la psicología:

 
 

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